jueves, 2 de septiembre de 2010

Capítulo 4: UR Man (Parte 1)

 Canción: Lady Gaga - Alejandro


Samantha:
Lo había hecho. Había acompañado al F4 al aeropuerto para despedir a Mackensie. Faltaba Jack. Aún así lo esperábamos sentados en unos sillones del gran aeropuerto en completo silencio.
-Qué karma más sombría – se quejó Austin, me miró-. Fastidias toda la luz que irradia el F4, pareces un agujero negro.
-Austin… ¿puedo preguntarte algo?
-¿No me lo preguntarás aunque diga que no? Compórtate como siempre, no pareces tú.
-¿Reprimir tus emociones y no expresarlas… por el bien de la persona que te gusta es hacer lo correcto?
Leo y Eric se me quedaron mirando desconcertados, como si haberle hecho aquella pregunta a Austin fuera pecado.
-¿Correcto? – Austin lanzó una carcajada-. ¡Correcto mis cojones! ¿Eso es que te gusta alguien? Si el mundo se fuera al carajo mañana probablemente serías la primera en palmarla, y de arrepentimiento.
-¡Austin! Puede… que no seas tan estúpido.
-¿Y ahora te das cuenta? – se cruzó de brazos orgulloso-. Más vale lamentarse por hacer algo, que lamentarse por no hacer nada, ésa es mi filosofía.
-Parece que Jack al final no vendrá – Leo miró su reloj-. Creo que deberíamos ir ya a despedir a Mackensie.
Todos nos levantamos y nos acercamos a la zona de despedidas. Mackensie nos estaba esperando:
-Sed buenos, chicos – dijo con una enorme sonrisa-. Y no os metáis en líos.
Primero se acercó a Eric y se fundieron en un abrazo.
-Adiós, iremos a visitarte- prometió Eric.
-No vengas de visita, ven de exposición con tus obras de arte, ¿de acuerdo?
Eric sonrió. Mackensie se acercó a Leo, y volvió a dar otro abrazo.
-Cuídate – Leo cerró el puño y se dio unos golpes en el pecho. Mackensie sonrió.
-Ser tan dulce es tu enfermedad. Si tratas a las chicas tan bien, dejarás cicatrices muy profundas, Casanova.
Ambos rieron. Mackenie pasó a Austin, que estaba tieso cómo un árbol.
-¿De verdad quieres ser abogada o currar en una ONG de mierda, hermanita? – le soltó todo fresco-. No logro entender a las mujeres.
-Hacía al menos diez años que no me llamabas hermanita.
-Lo cierto es que es bastante valiente lo tuyo, así que he decidido aceptarte como mi hermana, ¿alguna queja?
Mackensie volvió a sonreír y se acercó a mí. Me abrazó fuertemente.
-Sam, por favor, no olvides lo que te pedí, ¿vale?
-Cuídate mucho- respondí.
-Bueno, ya me voy. Cuidaros, chicos.
-Tira. Y cuídate tú también- contestó Austin por todos nosotros.
Mackensie miró a todo el alrededor, estaba claro que buscaba a Jack, pero él no se había dignado aparecer. Ella volvió a sonreír intentando disimular su decepción y emprendió su camino a Francia.

Austin:
-Qué tipo tan mezquino – dijo Leo mientras caminábamos hacia la salida del aeropuerto-. ¿Cómo pudo no venir?
-¿No os lo dije? –respondí-. La gente cree que tengo una personalidad cruel, pero lo cierto es que el más cruel aquí es Jack.
-Parece muy tranquilo, pero cuando se le cruzan los cables da miedo –continuó Eric.
-¿No os estáis pasando un poco?
Todos nos giramos al escuchar aquella voz. Y allí estaba Jack, con una sonrisa de lado a lado.
-Tú… - exclamó Leo.
-¿Cuándo has llegado? – preguntó Eric.
-Pues… hace tres horas.
-¿Estabas aquí antes que nosotros y no te has dignado a darnos un toque? – dijo Eric divertido.
Sam, que estaba de pie a mi lado y sin poder decir ni una sola palabra, me empujó para hacerse paso y se puso ante las narices de Jack. Lo miraba realmente enfada, y sin pensárselo, le soltó una reprimenda:
-¿Qué estás haciendo? ¿Eres alguien que se conforma con esto? ¡Ve tras ella! Si ella no puede estar a tu lado, estate tú al suyo. Dijiste que te gustaba, ¿o es que tu amor se basa en observarla tras una columna? ¿Aún te crees con el derecho de decir que la amas?
Jack sonrió, metió la mano en su bolsillo y sacó un billete de vuelo. Sam palideció al instante.
-Son para el siguiente vuelo, me voy con Mackensie. Y ya he facturado mi equipaje.
-¡Jack! – exclamé.
-Capullo – Eric rió-, tienes talento para las sorpresas.
-¿De dónde has sacado el valor para dar semejante paso? – preguntó Leo incrédulo.
-Todo… - agarró a Sam de los hombros y la volvió hacia nosotros-. Gracias a ésta señorita de aquí.
-Capullo… - Eric se acercó a Jack y se colgó de su cuello.
Leo y yo nos cercamos y empezamos a despeinarlo entre risas. Miré hacia Sam, todavía seguía en shock. Le sonreí amablemente, e increíblemente me devolvió la sonrisa sin ningún reparo.
Nos acercamos a la zona de despedidas. Jack se acercó a Sam:
-Gracias, gracias a ti me di cuenta de que tenía que enfrentarme a las cosas. Me has enseñado a tener el coraje de aferrarme a ella, me alegro de haberte conocido.
Se acercó a Sam y le plantó un beso en la frente. Sam cerró los ojos. Y a mí me entró un ramalazo de celos.
-Me voy – se despidió con la mano y emprendió el mismo camino que Mackensie unos minutos antes.
Leo y Eric se montaron en sus respectivos coches y se fueron. San y yo nos quedamos en el parking, apoyados sobre mi coche y esperando a que el avión despegara. Compré dos cafés y le di uno a ella, que aceptó sin poner ni siquiera mala cara. Apoyé mi café en el techo del coche y me puse delante de Sam, apoyando mis manos sobre el techo y quedando ella entre mi cuerpo y el coche. Acerque su cara a la mía.

Samantha:
¿Se estaba volviendo loco? Imposible, ¿se podía estar más loco de lo que Austin ya estaba? Tener su cara tan cerca de la mía me ponía nerviosa. Levanté mi café y lo puse entre nuestras caras, cómo si fuera una barrera.
-Samantha Gilbert- dijo demasiado serio.
Tragué saliva.
-¿Qué… qué quieres ahora?
-Escúchame atentamente. Sólo lo diré una vez, así que escúchame con atención…
Asentí. Austin tomó aire:
-Sam, tú y yo…
Pasó un avión tan, tan cerca, que no pude escuchar ni mu de lo que Austin me había dicho. Se apartó de encima de mí, cogió su café y lanzó una sonrisa, como si se sintiera orgulloso de lo que acababa de hacer. El problema era, ¿qué había dicho? Se acercó a la puerta del conductor:
-¿No vas a subir?

6 Flores:

Sara dijo...

¡Ayyyyy! ¡Que inoportuno ese avión! ¿Qué pasará ahoraaaa? Supongo que como Jack se fue... ahora es todo es entre Sam y Austin, con las BGirls interviniendo. Me encanta su historia, está llena de sorpresas. Pobre Sam... sufre por Jack... pero ya se ropondrá con Austin. Muchisisisisisísimas gracias por publicar, por tomarse el tiempo de escribir y por todo.

Helen dijo...

Maldito avión... justamente pasar en ese momento en que Austin le decía aquello a Sam... La verdad esque me encanta Austin... Pero me he quedado chafada por lo de Jack... No quería que se fuese... Cuando lo he leído yo me había quedado en shock.
Los adelantos de este episodio eran increíbles...como este capítulo. Pero tengo muchísimas ganas de saber que ocurrirá a continuación... estoy impaciente. Gracias por publicar, como dijo Sara, ahora falta poco para el instituto y es dificil publicar... seguid asi haciendolo como lo haceis chicas. Me encanta! lo sabeis ;) besos.

Gisell 0.= dijo...

waaaa cada vez se pone mejor
sorry, por no comentar antes pero andaba de viaje XD

Estuvo genial el capitulo y lo que falta awww cada vez que leo me acuerdo del dorama y no hago mas que suspirar jeje

Nos vemos en la proxima chicas

Elena dijo...

me encanta el capitulo
me encanta la novela entera jeje
tengo muxas ganas de leer mas =)
bss

Alejandra dijo...

Yo sabia que Austin no es tan malo jajaja, me encantaria un chico asi, jajaja Jack se fue y Sam tiene a Austin jajaja bueno me encanto bye bye

Vaal<3 dijo...

QUEEEEEEEEEEEEE???!!! nonononoonoo!
que era lo que iba a deciiir?!?!?!
aaaaah D: dios y lo peor es que Austin estaba feliz porque paso el avion!>.<
waaaa Jack se vaaa T_T y todo por Sam .-.
pero de verdad se paso por como le grito a Sam!-.-
QUIEROOOO SABER QUE LE DIJOO! hahahaa
uuush la curiosidad me carcome D:
bueno!
me encantoo el capitulo^^
posteen pronto chicas^^
Cuidense!
Bss; Vaal<3