viernes, 17 de septiembre de 2010

Capítulo 4: UR Man (Parte 8 - Final)

Canción: Wait for You - Elliott Yindam

"Se clasifican en monosacáridos, disacáridos y polisacáridos..."
El profesor se esmeraba en la clase de química, pero una vez más los alumnos estaban ocupados en otra cosa. Se pasaban una notita de unos a otros, la leían, reían y la pasaban al siguiente. Le tocaba a Chelsea, que abrió con cuidado el papelito:
"Fiesta para la becada en su honor. Hoy en el patio delantero a la salida de clases. Será muy divertido, al menos para los que asistamos"
Lo arrugó y guardó en la cartuchera, esto no podía llegar a manos de Sam.

Samantha:
La clase de química era bastante aburrida, yo solo luchaba para no quedarme dormida. Me había pasado toda la noche despierta esperando alguna noticia de Leo o Eric, pero nada.
Apoyé la mejilla en mi mano y bostecé. En ese momento pude ver como los que estaban sentados delante de mí leían una notita, reían y lo pasaban al que tenían al lado. El sueño pudo más que yo, así que apoyé la cabeza en el pupitre y cerré los ojos. Me desperté en cuanto sonó el timbre. Bostecé de vuelta y me froté los ojos.
-Sam, ¿duermes? - levanté la vista y Chelsea me sonreía-. Bueno, te dejo que sigas soñando.
-Gracias - sonreí y volví a apoyar la cabeza en el pupitre.
-Sam...
Levanté la cabeza y esbocé una sonrisa.
-¿Pasa algo? - pregunté.
-No... solo que me tengo que ir a hacer unas cosas, quizás no vuelva después del recreo.
-Vale.
-Ya me voy.
Me despedí con la mano y apoyé otra vez la cabeza en el pupitre, me pasaría todo el recreo durmiendo.

Austin:
Frustrado, me dirigí a ese maldito hotel dónde había ocurrido todo. Pasé por el recibidor mientras jugaba entre los dedos con la tarjeta de la habitación. Al llegar al piso, anduve hasta la puerta de ésta, y me quedé mirándola.
Paso, no paso, paso, no paso...
Paso.
Alcé la mano pasando la tarjeta por el pequeño lector, la puerta se abrió. Respiré hondo y entré en el interior.
Me coloqué a los pies de la cama y la observé durante un buen rato. Encima del edredón estaban colocadas todas aquellas fotografías que tanto me repugnaban. Cogí una al azar y comparé la cama que estaba ante mis narices con la de la fotografía, y en efecto, eran iguales, y el espejo, el tocador, el balcón...
Unas nauseas treparon por mi garganta, y unas ligeras ganas de llorar subieron a mis ojos, pero no derramé ni una sola lágrima, no sería muy maduro de mi parte. En cambio desaté toda mi furia e ira que tenía dentro, y rompí la fotografía, deshice la cama de un tirón.

Acabé con el condenado espejo, tirando todo lo que había en el tocador. Después de haber dejado todo hecho un desastre, una voz femenina apareció tras de mí:
-Es increíble... que el gran Austin Jake Mcklaine se comporte así por una pobre zorra como esa.
Sorprendido por la intervención, me volví y me encontré con la chica con la que Sam siempre andaba en el colegio, Chelsea.
-Ey, tú eres la chica que siempre está con Sam, ¿no? ¿Y tú... - la agarré del cuello de la camisa y la atraje hacia mí - de verdad que te consideras una amiga? - y con fuerza la arrojé contra la pared.
Unas lágrimas resbalaron por sus mejillas, pero hice caso omiso de ellas.
-¿Por qué...? - empezó otra vez mientras se colocaba delante de mí.
-¿Por qué qué? - dije sin mucho ánimo.
-¿Por qué a ella? ¡¿Por qué a ella y no a mí?! ¡¿Qué tiene esa zorra que no tenga yo?!
Me quedé mirándola medio pensativo, pero en realidad tenía una clara respuesta:
-Porque, visto lo visto, ella tiene mejor corazón que el bicho que tengo delante. La aparté de un empujón y me dirigí hacia la puerta, pero al llegar al marco de ésta, sentí unos débiles brazos rodeando mi cintura. Puse los ojos en blanco.
-Suéltame, me vas a manchar el traje de Máximo Dutti.
- Ignoró mi comentario.
-¡No! ¡Por favor, quédate conmigo! ¡Por favor! - gritó con voz ahogada.
Lancé un suspiro hastiado, agarré sus manos y me las quité de encima, como si fueran algo asqueroso.
Y finalmente me largué.
Recorriendo los pasillos, con falsa tranquilidad, recordaba las palabras tan dolorosas que Sam no paraba de repetirme:
"-¡Te juro que es un error! ¡No sé cómo pasó, pero te juro por mi vida que no soy yo! Me tendieron una trampa."
Me tendieron una trampa...
Me paré en seco, me volví y me quedé mirando, al fondo del pasillo, la habitación.
Y luego me fui rápidamente de allí en dirección al colegio.

Samantha:
Después de salir de clase, cogí la mochila, me la coloqué en la espalda y subí a mi bicicleta. Empecé a pedalear hacia la salida con bastante velocidad, ya que era una ligera cuesta, y de repente... Me vi volando por los suelos e impactando contra el suelo, al final de la cuesta.
Cientos de personas se arremolinaron a mi alrededor sonriendo cruelmente.
Confusa, me levanté, y un dolor agudo me recorrió desde las rodillas a los codos. Estaban despellejadas, y la sangre no paraba de manar de ellas. Me volví y en el suelo había una cuerda casi transparente. Me había tropezado con ella.
Quería llorar, echarme al suelo y empezar a llorar desconsoladamente, pero aguanté. No les daría esa satisfacción.
-¡A ver! ¡Adelante, tiradme todo lo que queráis! ¡Me da igual! - grité.
Me volví y un globo lleno de agua impactó en pleno en mi cara. Cerré mis puños y más globos impactaron contra mí, mojándome toda.
Luego un chico entre risas por parte de él y los demás, se acercó con un extintor en la mano, y apuntándome, me echó la espuma encima.

Al final desistí, y me caí al suelo, medio inconsciente, pero el chico seguía vaciando el extintor sobre mí. Yo seguía sin llorar, sin embargo, empecé a pensar... Si sólo hubiera una persona que me ayudara, sólo una... Alguien que me tendiese la mano en ese cruel momento... Jack, ¿dónde estás?...

2 Flores:

Lina dijo...

hola!!pobre sam!!! no se vale!!!! maldita che....(como se ecriba.) me imagino que esta tragada de auntin ndsde que eran pequeños...

selena gxmez dijo...

malditaa, sam la salvo y todo pero ella nooo ahy donde estan metidos erik y leo ahhhs austin corre salba a sam
chealse es una descarada ahhs
hey porq este cap no me sale en el blogger ahhh
bueno aaa que linda tu nove seguila