viernes, 29 de abril de 2011

Capítulo 9: ¿Lo Sabías? (Parte 1)



Austin:
-¡Estás haciendo mucho ruido!- susurraba una molesta voz que no me permitía dormir tranquilo-. ¡Cállate!
Me tapé la cabeza con las mantas, pero los susurros y golpes continuaban.
-¡Mmm! ¡Está delicioso!
-¡No te lo comas!
-Peter...- me quejé llamando por el mayordomo-. ¿Por qué hay tanto ruido?
-¡Es hora de que se levante!- continuaron las voces-. ¿Qué hago?
-¡¡Peter!!- grité cabreado destapándome y abriendo al fin los ojos.
Ya no lo recordaba, había dormido en casa de Sam.
Me levanté y caminé por el pequeño salón hasta llegar a la cocina donde la familia al completo me esperaba para desayunar.
-¿Dormiste bien?- me preguntó la madre haciéndome sentar a la mesa-. ¡No hay mucho en la mesa, pero espero que comas bastante, yerno!
El padre llenó mi taza con leche caliente:
-Bébelo rápidamente... mientras está caliente. Cariño, dale unas tostadas al chico.
-Oh, sí, sí- la mujer untó mantequilla y mermelada y prácticamente me lo metió en la boca-. Tienes que comer de esto también. Espero que te guste.
-Sabe muy bien- me pronuncié para que dejara de llenarme la boca de comida.
Pero no pilló la indirecta. Intenté tragar, pero empecé a toser con fuerza. Me miraron alarmados:
-Qué... ¿Estás bien?- dijo el hombre.
-¡Yerno, toma!
Con la mano le impedí que siguiera alimentándome.
-Cuñado, ¿no puedes vivir con nosotros a partir de ahora?- preguntó Frankie.
-Chist... ¡Este chico!- le regañó Sam.
-¡No comemos toda esta comida ni siquiera en las fiestas! ¡Nunca he visto la mesa así en nuestra casa!- el padre le tapó la boca y sonrió nervioso-. Mmmm...

También era día en la gran mansión Mcklaine. Ashley desayunaba en la gran mesa, rodeada por todos los sirvientes cuando la Presidenta hizo acto de presencia y se sentó en la mesa:
-¿Dónde está Austin?
-Todavía está durmiendo, señora- anunció Peter.
-Dile que baje.
-Déjalo tranquilo- Ashley miró fijamente a su madre-. Ayer estuvo con sus amigos
del F4 hasta muy tarde.
-No puedo creer que todavía ande con esos chicos.
-¿Qué pasa con esos chicos?- preguntó Ashley visiblemente molesta-. ¿No sabes lo bueno que es para Austin tener amigos como ellos?
-Para el heredero del Grupo Mcklaine, no
existen los amigos, no son necesarios.
-Mamá...
-Nadie se atreverá a competir contra él y debe ser lo suficientemente frío para cortar con su familia si fuera necesario. ¿Todavía no has entendido eso?
-Creo que sería mejor dormir en vez de intentar comprender eso.
-¿Qué has dicho…- la Presidenta se cruzó de brazos sobre la mesa-. ¿Ni siquiera voy a poder desayunar con mis hijos?
-Ahora, ¿ es nuestra culpa?
-Tráelo aquí- ordenó la Presidenta a Peter-. Mejor no, iré yo a buscarlo.
La Presidenta se levantó de la mesa a la vez que Ashley se llevaba las manos a la cabeza, ¿de que había servido cubrir a su hermanito si su madre lo iba a descubrir?
-¿Dónde está mi hijo?- se escuchaban los gritos de la Presidenta por toda la casa-. ¡Estoy preguntándote por qué no veo a Austin!

Samantha:
-¿Conservas?- preguntó Austin al ver la caja de atún congelado que mi padre había sacado del congelador-. ¿Estáis diciendo que vosotros cuatro vais a comeros todo esto? ¿Cuántos kilos hay ahí?
-¡No, Austin!- exclamó Frankie-. Es nuestra reserva para comer.
-Los precios han aumentado, así que esto- explicó mamá-, es mucho menos de lo
que solíamos hacer antes.
Así empezamos los cuatro a trabajar, cuando más tarde se nos unió Austin.
-¡Toma, yerno! Prueba y di como sabe- mamá le dio a probar a Austin.
-Madre... ¡delicioso!- y puso los pulgares hacia arriba en señal de aprobación.

Austin:
Estaba orgulloso de mí mismo, por primera vez en mi vida había hecho algo de provecho.
Tras acabar las conservas, Sam se fue a trabajar a la bocatería y sus padres me invitaron a la sauna donde trabajaba la madre de Sam limpiando, no es que fuera una gran cosa- claro estaba en que era una sauna barata-pero algo es algo.
-¡Cariño, estamos aquí!- anunció el hombre.
-¡Cállate! Cariño, nuestro yerno tiene la piel sensible...- la mujer me sonrió-, así que no seas muy bruto con él, ¿sí?
-¡No te preocupes!
-¡Yerno!- me llamó la madre-. Prepararé un vaso de café con leche, ¿está bien?
Después de la sauna, fui con Frankie y el padre a dar una vuelta.
-¡Hot dogs!- exclamó el pequeñajo al ver el puesto callejero.
-¡Señor, denos seis!- pidió el padre-. Dos para cada uno.
-¡Toma!- Frankie me entregó el primero-. Está bueno.
No puse muy buena cara, nunca en mi vida había comido algún tipo de comida basura.
Le di un pequeño mordisco:
-¡Por supuesto que está bueno! ¡Está muy bueno, de verdad! Puedo comer más, ¿verdad?
-¡Por supuesto, come todo lo que quieras! Todo lo que quieras, come todo lo que quieras.
Y me comí sobre 15 hot dogs.
Por la noche regresé a mi casa, estaba realmente agotado, pero a la vez feliz.

Leo:
Austin daba miedo, mucho miedo. Estaba acostumbrado al Austin con mala babilla, el que se sentaba delante de la televisión para jugar a la play. Pero en cambio, sonreía continuamente, y estaba sentado con la tv apagada.
-¿Qué le pasa a éste?- pregunté extrañado-. ¿Comió algo extraño en casa de Sam?
-Austin, ¿de verdad que pasaste el día entero en casa de Sam?- preguntó Eric.
-Tíos, ¿algunas vez habéis hecho conservas?
-¿Qué?- Eric y yo nos miramos.
-No, ¿verdad? ¿Entonces ni siquiera habéis entrado  en un baño público?
-¿De qué estás hablando?-  susurré.
-Nunca habéis comido Hot dogs en un puesto callejero, ¿verdad?-se levantó del sillón-. ¿Conocéis algo de la vida?
Y salió andando de la sala privada.
-Era mejor cuando no sabía expresarse- explicó Eric.
-Sam, da más miedo que la bruja de los cuentos- me pronuncié-. Es extraño.

3 Flores:

Luz. dijo...

awwww
me encanta este Austin es sensacional jeje
publica pronto!!!
besos...

Ro ! dijo...

muy bueno, esta poniéndose cada vez mas interesante la historia, espero que la sigas pronto.
Un beso
http://www.myegoiskillingme.blogspot.com/

Elena dijo...

jaja que gracioso austin
me encantó el cap.